miércoles, 29 de febrero de 2012

Amor

Amor: es lo que se siente cuando tienes enfrente de ti a la persona que amas,esa sonrisa que te saca cada vez que le ves o por cada cosa que dice o hace, es estar feliz cada vez que le ves y sentir mariposas en el estómago cuando estas junto el/ella.
Pero hay una parte mala en el amor y es si no es correspondido y ver como le tienes delante de ti, pero para el tú no estas no eres nada meramente importante solo eres uno más de sus amigos, es ese sentimiento cuando está con otra y no contigo.
Pero la cosa se pone peor cuando dos mejores amigas/os se enamoran del mismo chico y aquí llega la pregunta ¿que hacemos? una de las cosas que se puede hacer es una especie de competición para ver quién consigue ser el primero en enamorarlo/a ,pero para mi no es una buena opción , ya que, sí, una conseguirá al chico, pero se acabara la amistad que había entre ellos que es mucho más importante.
Pero yo creo que no habrá una solución en común para todas las personas, ya que hay amigos que tendrán una amistad tan fuerte como para pasar de el chico/a que le gusta para no dejar de ser amigos/as. pero hay otras que a las espaldas de su amigo o incluso a la cara intenta salir con el/ella sólo,por como he dicho antes, una competición.



Para mi ese momento es un gran problema, pero ese momento te puede llegar a ayudar para saber quien es tu amigo de verdad y quien no lo es o solo te utiliza.

viernes, 17 de febrero de 2012

Acoso escolar

 Paso los dedos a lo largo de esas cientas cicatrices casi translúcidas que atraviesan mi cuerpo, sé que la gente se pregunta lo que me ha sucedido. Podrán pensar que he sufrido un accidente de coche o una accidente muy malo. Puede que piensen que soy valiente. Pero la verdad es que me lo hice yo misma. A la edad de 11 años, me cortaba la piel con cualquier objeto afilado que pudiese encontrar. 

Cuando la sangre se filtraba fuera de mis heridas irregulares, me sentía aliviada. Sentía liberación,  sentía que me liberaba de todo ese dolor que sentía dentro de mí.
Crecí en Middlesbrough, siempre he sido tímida y un poco solitaria. Mis padres se separaron y , me enviaron a una escuela diferente cuando tenía 11 años.
Como no tenía amigos allí, yo era un blanco fácil para los agresores, y lo utilizaron para robarme el dinero para el almuerzo y me atormentaban por mi sobrepeso. Yo tenía unos 12 años y, para escapar de las burlas sobre mi peso, me consolaba por la noche, cortándome.
Hable con mis profesores en busca de ayuda, pero las cosas fueron a peor. Me sentía más miserable, un poco más avergonzada en confiar en mi madre o en los pocos compañeros que tenía. 
La primera vez que me corte estará grabado en mi memoria para siempre. Había tenido un día especialmente malo, y después de la escuela me acosté en mi cama llorando, pero el llanto no era suficiente. Vi un trozo de vidrio rectangular y me encontré con sus bordes afilados en mi  antebrazo hasta que me hice sangre. Me dolió como el infierno, pero al mismo tiempo, sentí una liberación masiva. Era como si la sangre sacara todo mi dolor. Después de eso, yo lo hacía regularmente, en un primer momento solo lo hacía una o dos veces a la semana, pero pronto aumentó hasta el punto en que lo llegue ha hacer todos los días, usando cualquier cosa que pudiera encontrar como portadas de CD rotos, cuchillas de afeitar, alfileres...Incluso me quemaba con encendedores o cigarrillos encendidos. Seguí haciendo esto durante casi dos años, cortando la parte superior de los brazos y de los muslos (lugares en los que no se pudiera ver los cortes). Pensé que nadie lo sabía, pero un día mi profesora de economía doméstica me pidió que me quedara después de clase. Ella había visto las cicatrices en mis brazos.
Cuando mi madre vino a recogerme, estaba consternada al saber lo que yo había estado haciendo. 
Me enviaron a un psicólogo, y la escuela organizó las citas para que fuera a ver a un consejero una vez cada quince días. Me recetaron antidepresivos también, pero nada de eso me ayudó y me volví a cortar.
Mientras tanto, el acoso escolar continuó. Después de cumplir 14 años, leí un mensaje escrito en los baños de la escuela : "Bobbi es una estúpida vaca. ¿Por qué no te limitas a seguir adelante y morir?"
Decidí que no quería seguir. De vuelta a casa, tomé todas las pastillas de nuestro armario de las medicinas y me las tragué.
Las siguiente cosa que recuerdo es a mi mamá gritando, temblando al verme en el suelo. Me llevaron al hospital, donde permanecí durante seis semanas. Me dejaron entrar porque decía que quería morir (y lo decía enserio). Y me enviaron a la unidad de trastornos psiquiátricos en Middlesbrough, pero yo apesar de todo lo volvía hacer. Era la única manera de hacer frente a lo que yo sentía. Pero finalmente, después de 13 meses en el hospital, gracias a  una combinación de medicamentos y terapias que incluyen la terapia del arte, y gracias a eso poco a poco comencé a recuperarme. A mi siempre me había apasionado el arte y empecé a encontrar una distracción real. No había dejado de cortarme pero cada vez lo hacía menos.
En febrero, me dieron de alta, tan sólo unos meses antes del día en el que cumplía 16 años. Me sentía eufórica y quería comenzar de nuevo. Así que me inscribí en la universidad para hacer arte y diseño, así como fotografía. También encontré piso compartido con algunas chicas de mi curso. 
Por supuesto, no era fácil de hacer amigos al principio. Seguía siendo tan tímida como antes, pero descubrí que no todo el mundo era un matón. Algunas personas en realidad eran geniales, y empecé a sentirme muy optimista. 
Me sentía tan bien en poder poner mis energías en algo creativo. Mientras dibujaba o pintaba me olvidaba por completo de cortarme.
Cuando me enteré de que había conseguido una beca en la Universidad de Westminster para estudiar arte, estaba muy contenta. Tres meses después de mudarme a Londres me sentía lo suficientemente fuerte como para salir de la medicación, y poco a poco deje de cortarme.
Han pasado 10 meses desde la última vez que me corté. Como cualquier adicto, no puedo prometer que nunca volveré ha hacerlo. 
He sido feliz sola desde que me mude a Londres, pero cuando me encuentro con alguien que me gusta sé que voy a tener la fuerza para mirarlo a los ojos y decirle lo que ha pasado.
Cuando mis amigos me preguntan algo sobre mis cicatrices, les digo simplemente: "Yo solía cortarme", y lo dejó así. No hacen preguntas indiscretas , pero algunos han confesado lo incómodo que le hace sentir mis cicatrices.
"Jamás me pondría un solo bikini, porque la gente se sentiría incomoda al ver las cicatrices" Pero al posar en esta foto muestra lo lejos que ha llegado en los últimos años. Y con ello otras mujeres jóvenes se lo pensaran dos veces antes de cortarse ya que eso no vale la pena.


Ahora tengo 21 años y aún me es difícil mirarme al espejo sin sentir remordimiento. Pero por más que las cicatrices me molesten, también se que el intenso sufrimiento y el dolor que yo sentía ha desaparecido. Para mí, eso es lo que importa.


enlace de la noticia:
http://www.fabulousmag.co.uk/fabmag/_fabulous/nolfabulous_features/nolfeatures_reallife/1270163/Self-harmers-scars.html



Quiero aclarar que esta historia no es mía sino que me parecía un buen ejemplo del acoso escolar que sufren muchas personas, y sobre lo que les hacen hacer solo porque esas personas que insultan se creen mejores al meterse con alguien que, como en este caso, no tienen casi amigos y saben que van a ser algo fácil. 




Para mi el acoso escolar es algo bastante peligroso, ya que muchas personas se están suicidando o haciéndose daño, por que es la única forma que tienen de escapar de esa situación y sé que lo que deberían hacer es pedir ayuda a tus padres o profesores, pero la mayoría de las veces eso no sirve de nada. Por ejemplo, yo tengo a un amigo/a que le pasa algo parecido, se lo dijo a sus padres y profesores y no hicieron nada, ya que lo único que pueden hacer es cambiarle de colegio y él no quiere porque no se quiere separar de sus amigos y en el caso de los profesores, ellos hacen como si no hubiesen visto nada.




sábado, 4 de febrero de 2012

Cartas

Bueno la verdad es que no se como comenzar con esta…  se podría decir carta… ya que no va dirigida a nadie en especial, pero bueno empezare como comienzan todas las cartas.

Hola mi nombre es… bueno digamos que todo el mundo me llama “logan”.

Desde pequeño siempre había sido el bicho raro con el que todo el mundo se metía ya que estaba indefenso. Pero la verdad es que nunca lo estuve porque siempre he tenido una especie de ayuda se podría llamar “don” que nadie conocía, seguramente ahora te estés preguntando que don es, para no hacerte esperar lo contaré ya.

Todo el mundo a querido alguna vez saber que es lo que piensa la gente que le rodea, poder saber si tu novio te esta engañando o si te están mintiendo, ya que a todo el mundo le gustaría saber en quien confiar y en quien no.

Bueno pues digamos que yo nunca he tenido ese problema, ya que desde siempre he escuchado lo que piensan los demás.

Pero la verdad, ya que estamos haciendo confesiones, es que aunque parezca genial tener este don, no es tan bueno como parece y nunca me ha gustado tenerlo.

Por culpa de este “don” he pasado toda mi vida solo, sintiéndose un bicho raro, una persona que no encaja en ningún lado.

A los 15 años se lo tuve que contar a mi madre ya que sospechaba que me pasaba algo. Me sorprendí al ver su reacción, la primera reacción fue no creerme y la segunda huir, no me refiero a abandonarnos si no que no volvió a mirarme de la misma forma, se volvió más distante, hasta que ya no lo soporto más y se suicido. Ahora lo único que me queda de ella es una carta llena de sangre y un frío recuerdo en mi mente.

Por eso no he vuelto a acercarme a nadie ya que no quería que sucediera lo mismo.

Y ahora con 25 años escribo esto para explicar lo que te puede reparar la vida. Como ya he comentado antes no volví a acercarme a nadie por miedo a que se asustaran, pero todo cambio el día que la conocí en aquel parque, yo iba caminando de vuelta del trabajo, cuando la vi, allí estaba sentada en uno de los muchos bancos que había en el parque y no pude evitar acercarme a ella.

-      Hola ¿puedo sentarme?
-      Claro – dijo con una amable sonrisa.

Esas fueron las primeras palabras, de lo que yo pensaba que iba a ser una relación duradera.

Después de unos años de una agradable relación, yo pensé que era el gran momento de contárselo ya que ya había pasado el tiempo suficiente.
Sí se lo conté, pero no tuvo la reacción que yo pensaba…… Todavía me acuerdo de esas palabras…y…

“enserio quieres que me crea eso, pensabas que me lo iba a creer o de verdad piensas que soy tonta”

No me dio tiempo a contestar porque después de decir eso salió corriendo.

Yo salí detrás de ella y la llame pero ahora pienso que no debería de haberlo echo porque… bueno mejor cuento lo que pasó.

Cuando abrí la puerta la llame, ella al oírlo se giro y pude ver como su cara cambio rápidamente, junto con la mía al sonido de una bocina y un golpe, minutos después pude volver en mi y reaccionar ante lo que había sucedido.

Fui corriendo hacia ella pero al ver que no despertaba decidí llamar a una ambulancia.

Minutos después estaba en la sala de espera, esperando a que me dijeran que tal estaba y si sobreviviría. En ese momento salió un médico de la sala en la que estaba ella, no hizo falta que me dijera nada, yo ya sabía lo que había pasado.

No me podía creer que hubiese sucedido otra vez.

Salí corriendo de aquella sala y me fui directo al lugar donde nos conocimos, todavía podía ver aquella sonrisa esa que tantas veces me había echo estremecerme y alegrarme al mismo tiempo, no lo pude evitar y rompí a llorar.

Estuve un buen rato tirado en el suelo llorando y oyendo a la gente que pasaba detrás de mi pensar que estaría borracho o sintiendo pena por mi, pero a mi eso ya no me importaba ya nada tenía sentido, así que cogí el coche pero antes escribí esta carta para que la gente supiera mi historia.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- (voz procedente de un televisor) Hoy a la 1 de la mañana ha habido un accidente en Baker Street, la victima de 25 años de edad Gail sufrió varios golpes y murió en el impacto, todavía no se sabe si fue un suicidio o un accidente, los testigos afirman………FIN